Un pozo profundo es una perforación vertical en la tierra que se realiza para extraer agua subterránea. A diferencia de los pozos superficiales, que captan agua de las capas más cercanas a la superficie, los pozos profundos alcanzan acuíferos (depósitos subterráneos de agua) que se encuentran a decenas o incluso cientos de metros de profundidad.

Este servicio es fundamental en zonas donde no hay acceso a la red pública de agua potable, o para fines agrícolas e industriales que requieren grandes volúmenes de agua.